Hecho en casa

#VozdelDihablo

Dentro de la cuarta edición del México Metal Fest podemos esperar muchos y muy buenos grupos por los que los fans hemos esperado mucho tiempo. Eso está claro. Pero amén de las bandas consagradas en el gusto de las varias generaciones de metaleros que pensamos asistir, hay además una propuesta extra: la escena nacional.

El año pasado, un compa lagunero me cuestionaba mucho (en tono broma, quiero creer) que yo no saliera de los escenarios principales. ¡#$%& mad…! Si desde muy temprana hora los pesos pesados comenzaron a subir al escenario, ¿a quién se supone que tenía que dejar de ver? Digo, cuando Napalm Death empezó a hacer su desmadre, el sol estaba en todo su apogeo.

Destruction, Cannibal Corpse, Accept, Phil Anselmo, Dark Funeral, Obituary, Venom… ¿a cuál “sacrificaba”? Más allá de eso, de las excelsas presentaciones en directo, estaba lo que se generaba detrás del escenario. Tuvimos oportunidad de entrevistar a grandes protagonistas de esa memorable jornada; había que estar atentos, había que estar ahí para lo que pudiera surgir.

Sin embargo, por vez primera (en la edición pasada), el MxMF ofreció un tercer escenario con buenas bandas nacionales, muy buenas bandas. Tulkas, por ejemplo, sabroso ‘thrash’ from Queretarrock; o los de casa, Maligno, ‘doom’ muy probado y de alto calibre. Los ganadores Jet Jaguar, Caelaluz o mis preferidos The Architect of Nightmares. En verdad, un “mini fest” aparte que quienes lo presenciaron, no tendrían por qué tener queja alguna.

Ese tercer escenario, estaba situado del lado de los puestos ambulantes y de comida; quizá para quienes buscaban un “descanso” entre tanta brutalidad de la crema del metal internacional. Y para este 2019, la carga viene con todo: Voltax, Majestic Downfall, Cerberus, Dios Perro, Repvblica y Folkrieg Techcatl, por mencionar a algunos. Por ahora, voltearé a Introtyl.

La banda de Ciudad de México, compuesta por 100 % mujeres, se ha ido haciendo un lugar entre la escena nacional y ha tocado ya algunos puntos del globo terráqueo. Con éxito, todos.

Recientemente, en medio de una gira por diversas partes del norte del país, llegaron a la Comarca Lagunera, donde dejaron una grata sorpresa entre quienes las escucharon por primera vez, pero al mismo tiempo se consolidaron en el gusto de quienes ya tenían “el gusto”. 

Vamos a celebrar 10 años de que nos juntamos. Empezamos a tocar en forma en 2010, pero en 2009 empezamos a componer las primeras canciones”, me platicó Sara, su bajista. “Hemos sufrido cambios de alineación por querer el crecimiento de la banda. Uno de los más importantes fue cuando llegó Rose, la guitarrista. Empezó a tocar muy bien y en 2017 me cambié al bajo”.

Sobre lo que han vivido en su trayectoria y lo que viene, Sara compartió: “Se nos ha dado la oportunidad de tocar con bandas importantes, abrir festivales. Vamos a tocar en el México Metal Fest de este año. El que viene, estamos armando un tour de un mes en Europa. No lo hemos concretado al 100 %, pero hay planes. Nunca pensamos en que se iba a llegar a alcanzar esto. El disco viejito nos abrió las puertas al mundo, literal nos hablaban de Rusia para producirnos discos y ahora tenemos discos en Rusia, Japón, España, Estados Unidos, Francia, Canadá… La disquera Concreto Records manda a Sudamérica. Tenemos invitaciones para allá”.  

Sara habló también de lo que implica tener un trabajo “normal” y organizar las giras: “Para hacer los tours, hay que juntar todos los días de vacaciones; duré 9 años en mi otro trabajo, junté días de vacaciones y no me los gastaba, los puentes… Este año decidimos guardarnos porque lo de Europa implica dinero, a pesar de que muchas cosas ya se pagan solas. Rose es maestra en una universidad y está haciendo un doctorado; es ingeniera bioquímica industrial y tiene que estar monitoreando cosas en laboratorio. Tenemos que hablar con los jefes, hacemos labores de convencimiento, caerles bien a los jefes, pero pues ellos ya saben. Se meten a la página y nos dicen ‘¿a poco tocas eso?’, ‘tienes un buen de seguidores’ y eso les sorprende. No vas rockero al trabajo, pero ya cuando ven lo que tocamos, nos apoyan más”.

Por último, la bajista de Introtyl toca el tema del empalme que se ha dado en México con los distintos festivales metaleros en los años recientes. “De eso hablábamos todas: la opinión es que nos emociona que estamos en un nivel que antes no había; si venían tres bandas, nos emocionábamos (en un mismo festival), pero de pronto llego el H&H en Guadalajara, o el Monterrey Metal Fest. Hay países que no tienen eso; en Centroamérica, vienen acá porque allá no tienen eso. Creo que somos afortunados, aunque quizá no tanto porque se empalman. Nosotros no sabemos si es estrategia de ‘bisnes’ o ‘marketing’; como espectador dices ‘me quieren poner entre la espada y la pared’, pero no me perdería a Emperor”.

Y así, Introtyl se alista para su primera visita a Monterrey. “Creo que cada vez la calidad mejora. Tenemos muy buenas opciones en festivales. Un precio justo, aunque en ocasiones te ponen en discrepancia; son tan buenos que no sabes a cuál quieres ir, ya deja el dinero, ¡en la misma fecha! No puedes estar en Monterrey, Toluca y México al mismo tiempo”.

Por hoy, es todo. ¿Ya saben dónde estarán el próximo 30 de noviembre? Denme 7 días más y nos seguimos leyendo. See you!

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