Death metal victory

#VozdelDihablo

A finales de los 80, principios de los 90, de entre el Golfo de Botnia y el mar Báltico surge Unleashed, representación pura del ‘death metal’ escandinavo que habría de llegar al trono en el Reino de Suecia.

Con pocos cambios en su alineación, esta banda europea ha consolidado una discografía muy sólida que mantiene la esencia de “la vieja escuela”, pese a algunos ajustes o leves desvaríos que en lo general no afectaron su popularidad.

Desde sus primeros trabajos, Where No Life Dwells y Shadows in the Deep, Unleashed dio muestra de su poder en la música, pese a tener un sonido algo primitivo. Sin embargo, la contundencia, rapidez y fuerza fueron características que los pusieron en la mira de la escena nacional e internacional. Across the Open Sea completó una trilogía en lo que podría definirse como un arranque casi perfecto de la banda. Los tres trabajos se editaron en años consecutivos entre 1991 y 1993. Hasta aquí, no puede haber queja.

Vendrían luego Victory (1995) y Warrior (1997) donde la banda comienza a experimentar un leve estancamiento creativo, al menos en el segundo de estos dos pareciera que se les acaba la pila hacia la última parte del disco; las letras aún oscilan entre sus tradiciones, creencias mitológicas, anti-religión y oscuridad. Con Hell’s Unleashed (2002), la banda se reinventa, llegando a nuevas audiencias, influenciados un poco por estilos más clásicos del rock.

Dos años más tarde, con Sworn Allegiance, la agrupación retoma la cima del ‘death metal’ sueco, volviendo a sus raíces de furia y rapidez, buenos ‘riffs’ y una batería atronadora. De ese disco tengo un recuerdo especial, puesto que mi padre me lo envío en un barco vikingo junto a otro material que se encontró de oferta en el barrio de Tepito. Es, por ende, uno de mis favoritos.

A partir de entonces, Unleashed se dedicaría a sacar material nuevo en promedio cada dos años: Midvinterblot (2006), Hammer Batalion (2008), As Yggdrasil Trembles (2010) y Odalheim (2012). Trabajos sólidos, uno por uno. Y sus últimas dos producciones, Dawn Of The Nine (2015) y The Hunt for White Christ (2018), han continuado esa línea maligna consolidándolos como una de las bandas más importantes en la escena del ‘death metal’ mundial. ¿O es que aún queda algo que debatir? De verdad, una joya: sonido seco, crudo, sin violines ni pianitos.

La consistencia de la banda no puede sino reflejar el claro y contundente triunfo del ‘death metal’ sobre una gran parte de estilos en el rock. Y este próximo 30 de noviembre, Unleashed viene a Monterrey como pieza fundamental en el cartel de la cuarta edición del México Metal Fest; cuando me enteré de su presencia, supe que tenía que estar presente una vez más.

Johnny Hedlund junto a Fredrik Folkare, Tomas Masgard y Anders Schultz harán la delicia de miles en el MxMFIV. ¡La historia apenas está por escribirse!

Unleashed

Sin duda, el festival se supera año con año, y al igual que la banda mencionada en esta ocasión, no pierde su esencia, sino que la refuerza.

En días pasados comentaba con el buen Ramiro Reed sobre la importancia de cartel que nos presenta el MxMFIV este año; lo cual lo convierte en una cita imperdible. Posiblemente, el lugar del evento se quede corto para el número de ‘metalheads’ que quieran estar presentes. Por ahora, ya solo queda esperar.

Denme 7 días y nos seguimos leyendo, see you!

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